Cada día en el mundo se tiran millones de pilas usadas, pero no siempre se hace de forma segura y cumpliendo la normativa vigente.
Como todos sabemos, las pilas deben desecharse en determinados puntos de recogida, y esto se debe a que una pila gastada nunca es el final de un ciclo. De hecho, una batería pueden reciclarse hasta el 60% de los componentes, creando así nuevas baterías y una economía circular. Además, la correcta clasificación de estos objetos es fundamental para evitar la dispersión en el medio ambiente de ciertos contaminantes presentes en todo tipo de pilas, como algunos metales pesados como el plomo, el cobre, el zinc, el cromo y el mercurio.
Por lo tanto, está claro lo importante que es deshacerse de las pilas usadas en los puntos de recogida adecuados, que suelen encontrarse cerca de los supermercados, fuera de las farmacias y en algunos hospitales. Pero hacer una correcta recogida selectiva no es el único gesto que puede ayudar al medio ambiente, porque saber aprovechar las pilas también puede ser útil. Muy a menudo tiramos las pilas que no están completamente descargadas porque no sabemos su nivel de carga restante, y esto conlleva un desperdicio considerable.
Ante estos hechos, IPS ha decidido apostar por la protección del medio ambiente y el fomento de la economía circular, creando un producto sencillo pero realmente útil: hablamos del Battery Test, un gadget promocional para detectar el estado de carga de las pilas usadas. A pesar de su sencillez e inmediatez de uso, esta tarjeta puede definirse como uno de los mejores gadgets promocionales para los fabricantes de pilas y los partidarios de la salud medioambiental, gracias al mensaje que puede transmitir y a la utilidad de su cometido.
Test de baterías: el gadget promocional perfecto para el ahorro de energía y el cuidado del medio ambiente
Como acabamos de anticipar, esta herramienta es capaz de detectar la carga residual de una batería usada. Para ello, es necesario conectar los polos positivo y negativo de la pila en los puntos previstos e indicados por la tarjeta, y esperar unos segundos el resultado que aparecerá en la zona oscura de los cristales líquidos. Esta sección nos proporciona una respuesta precisa y fácil de leer, gracias obviamente a la presencia de una leyenda dedicada.
Los valores restantes de la batería son: totalmente cargada, parcialmente cargada, casi descargada y totalmente descargada.
Gracias a esta sencilla herramienta, se obtienen múltiples ventajas: en primer lugar, se puede estimar por fin la vida útil restante de una pila, y así se evitará que nos pille desprevenidos cuando se agote por completo (¿cuántas veces ha dejado de funcionar el mando a distancia y no teníamos una pila de repuesto?). En segundo lugar, evitarás residuos innecesarios, ya que las pilas pueden utilizarse realmente hasta el final de su ciclo de vida. Por último, hay que reconocer que este probador tiene un gran potencial para las campañas de sensibilización medioambiental, ya que pueden transmitir mensajes que llamen a la clasificación responsable de los residuos.
¿A quién va dirigido este producto?
Hay muchos sectores de interés, y hay diferentes motivaciones que empujan a las empresas hacia este tipo de aparatos. En primer lugar, los fabricantes de baterías, que pueden optar por la distribución de este gadget para ayudar a la campaña de promoción de sus productos. De hecho, de este modo no harán más que mejorar la imagen pública de su marca, apareciendo a los ojos del cliente como una empresa ética que se preocupa por las políticas verdes del futuro. Pero también puede ser útil para quienes hacen de estas políticas su misión, y por tanto para todas aquellas asociaciones sin ánimo de lucro que luchan en primera línea por la protección y defensa del medio ambiente, o en concreto para todas aquellas empresas que se comprometen con la correcta eliminación y reciclaje de estas pilas.




